Miércoles, 23 mayo 2012

Fue bonito mientras duró

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Que poco duró el sueño y que rápido se transformó en pesadilla. Nunca quisimos creerlo es mas parecía casi imposible pensar en volver al pozo, y menos aun cuando se rozó el ascenso a primera en una temporada mágica. Pero tan solo han pasado tres años y ya hemos vuelto, no es justo.

De la mas enorme de las ilusiones a las mas grande de las decepciones, así es el FC Cartagena, un club bien definido por sus colores, capaces de dar lo mejor y lo peor en décimas de segundo, aunque por historia en este club debería predominar el negro frente al blanco, es así, este club da mas disgustos que alegrías pero vivir las alegrías ha sido muy bonito.

Como si de un deceso se tratase, ahora solo quedan los recuerdos, y no son pocos, como olvidar el agónico ascenso en Alcoy, la celebración en el submarino, la llegada de Víctor, los buenos resultados, el Cartagonova a reventar… Fueron tiempos buenos, tiempos de sueños inolvidables donde toda España hablaba del Efesé.

Incontables serán los recuerdos, cada uno lo habrá vivido a su manera, piénsalo, cierra los ojos y piensa durante unos segundos en los recuerdos que estos tres años se han instalado en tu corazón […]. Si esos recuerdos te han dejado los ojos vidriosos, o has lagrimeado enhorabuena, tu como yo siente los colores de tu equipo y te duele como ha nadie que todo esto se pierda y quizás te lamentas por aquello que no has hecho o has dejado de disfrutar.

Hay muchas formas de vivir un descenso, pero desde luego en el seno de la entidad albinegra no se ha palpado lo que ha sucedido en Villarreal. La imagen de Fernando Roig, totalmente abatido, con la mirada perdida, descendiendo con lentitud y desorientado por las escaleras de El Madrigal mientras su Villarreal se despeñaba hacia Segunda, refleja el golpe psicológico, motivado por la pérdida de potencial económico, que supone abandonar la élite del fútbol.

En Cartagena, el descenso no ha sido tan sorpresivo porque se ha ido asumiendo con amarga resignación mucho antes de la última jornada. La posibilidad de perder la categoría, con sólo dos o tres jornadas en la zona de permanencia, ha estado presente durante todo el año. Y del presidente y la directiva poco o nada se sabe…

Un descenso deportivo es el desenlace de un largo proceso que se genera tras la encadenación de varios errores o como consecuencia de una planificación limitada para la categoría. También, en algún caso, es producto de la suma de las dos cosas. En el caso del Cartagena, ha habido un cúmulo de circunstancias durante estos meses para que el equipo volviera a precipitarse hacia la Segunda División B, lo que tiene que propiciar una profunda reflexión a todos los niveles para comenzar el nuevo proyecto.

La planificación deportiva ha sido limitada y deficiente y la salida de jugadores como Víctor, Toché y Longás, sin recambios que paliaran sus ausencias con ciertas garantías, han provocado una pérdida de competitividad en el ultimo año desde que Juan Ignacio Martínez abandonara el club, además, los fichajes de este año, no han dado sus frutos.

La marcha de Juan Ignacio, al igual que su continuidad al frente del tercer proyecto del equipo en Segunda, no estuvieron apoyadas por el convencimiento total. Los dubitativos movimientos que realizó el club tras su marcha son la evidencia de que la decisión no estaba demasiado madurada. Paco López, un hombre sin experiencia en la categoría, fue el elegido para sucederle, sus resultados fueron mediocres, tras él llegó Javi López para poner orden en un vestuario descontrolado, logró hacerlo pero el presidente en uno de sus ataques decidió cargárselo en detrimento de Carlos Ríos quien ha demostrado que la buena voluntad no sirve para conseguir resultados.

Lógicamente, la plantilla ha tenido un porcentaje altísimo de responsabilidad en la pérdida de la categoría. Algunos futbolistas han estado muy por debajo de su mejor nivel y el equipo lo ha notado. Dimas y Antón, por poner los dos ejemplos más claros, han ofrecido un rendimiento muy discreto y lejano a sus posibilidades. Collantes, nunca fue el jugador que se esperaba, tampoco lo fueron otros como Chamorro y Moral. El equipo ha acusado este y muchos lastres durante toda la temporada. Además, el problema defensivo ha sido una de las principales causas que han impedido el crecimiento del este equipo en la clasificación.

El bagaje del Cartagena a domicilio ha sido desastroso. El equipo albinegro sólo ha sido capaz de ganar dos partidos lejos del Cartagonova y ha sido, el equipo que menos puntos ha hecho fuera de casa. Los peores encuentros los ha firmado lejos de su estadio, con las goleadas más escandalosas, como reflejan las visitas al Mini Estadi, a Xerez y a Córdoba, entre otros partidos. 
 
En las últimas jornadas, el Cartagena pudo haber dado el zarpazo definitivo hacia la permanencia frente al Nástic, el Alcoyano, el Girona y el Guadalajara, todos ellos rivales directos del equipo en la lucha por la permanencia. Falló en todos ellos. Además tampoco aprovechó el descenso del Villarreal.

Lo único bueno que ha demostrado tener el FC Cartagena de esta temporada, es su afición, una masa social que ha demostrado estar con su equipo pese a los malos resultados y a las mil y una bofetadas que su equipo le ha propinado una y otra vez. Una afición que se une por unos colores y que ahora mas que nunca no dejará solo a su equipo por el que tanto ha luchado, Un equipo que no es ni de Paco Gómez, ni de su directiva ni de sus jugadores, un equipo que es de la afición.

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