El FC Cartagena ha informado de la contratación del centrocampista Sub-23 Campins y del portero René, procedente del Cacereño
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El FC Cartagena va perfilando la plantilla a una semana del comienzo de la pretemporada, en la vuelta a Segunda División "B". En los últimos días el goteo de fichajes está siendo incesante en la entidad albinegra y hoy lunes no podía ser menos. De este manera, Xesc
Campins -carrilero sub23- y
René -portero- dos nombres que en pocas quinielas se encontraban, por no decir ninguna, ya
son oficialmente nuevos jugadores del
Efesé.
El primero de ellos, Francesc Campins Bauzá, es un jugador de banda nacido en 1990, por lo que ocupa plaza sub-23. Mallorquín de nacimiento, tras criarse en las bases del cuadro bermellón, coincidió con "Pato" en las filas del Orihuela durante la temporada 2010/11, por lo que el técnico albinegro debe conocerle bien, aunque aquel año solamente disputó 6 encuentros con los escorpiones. Esta última campaña ha militado en el Manacor, donde ha jugado 29 partidos como titular en un equipo que terminó penúltimo de su grupo, con tan solo 24 puntos. Pese a que ha trascendido su fichaje hoy, la contratación estaba pactada desde el pasado viernes.
René Román Hinojo, que había sonado como futurible en la agenda de
Pedro Reverte pero no con mucha fuerza, es un portero de 28 años con bastante experiencia en la categoría, principalmente en el Grupo IV. Natural de Cádiz, ha pasado por la disciplina de Racing Portuense, Betis B y Estepona, disputando más de 15 partidos en cada una de sus temporadas. Su último equipo ha sido el Cacereño, en el que ha militado dos campañas, siendo un titular indiscutible para los verdiblancos en ambas.
René: "Soy portero por descarte" (Entrevista concedida a www.hoy.es 18-02-11):René Román Hinojo (El Bosque, Cádiz, 1983) es un entusiasta de los deportes. El martes, por ejemplo, aprovechando el día libre de la plantilla, se marchó al gimnasio por la tarde. Cosa que suele hacer muy habitualmente. Y si no está haciendo pesas, no suelta la raqueta de pádel o tenis, sobre todo cuando se escapa a su pueblo. Eso sí, también guarda su tiempo libre para jugar a la consola con sus compañeros de vestuario. Ventajas de vivir solo dice el guardameta del Cacereño, que desde esta semana es el nuevo Zamora del grupo I. Ha encajado tan solo 20 tantos en 25 encuentros, lo que promedia un excelente 0'80 goles por partido. Algo menos que su homólogo del próximo domingo, Juan Carlos Martín, del filial del Rayo, que ha encajado los mismos goles pero con un partido menos en su mochila. Sorprenden las cifras del cancerbero gaditano del Cacereño porque su equipo sobrevive tres puntos por encima del descenso.
-¿Me lo explica?
-Son números que reflejan que el equipo trabaja muy bien defensivamente. Se está viendo en todos y cada uno de los partidos. A la hora de defender, nos implicamos todos, desde el más adelantado hasta el más atrasado. Y ese trabajo provoca este dato mío, que es de todos.
-¿Se encuentra ahora en su mejor momento?
-Conforme pasan los años, uno siempre se encuentra mejor, porque se tiene más experiencia. Aunque es uno de los mejores, no es mi mejor momento. El curso pasado, jugué tan solo en la segunda vuelta y me fue bastante bien. Y en cuanto a rendimiento personal, me acuerdo mucho también mi primera temporada en el filial del Betis.
-¿Por qué se decidió a ser portero?
-Porque éramos tan solo dos amigos. Uno tenía que pegarle y el otro pararla. Mi amigo era muy bueno jugando. así es que me tocó a mí ponerme bajo los palos. Me tocó por descarte. Aparte, también tengo la rama de que mi abuelo fue portero. Aunque no llegó muy lejos. No llegó a salir de la provincia de Cádiz.
-¿Y qué recuerda de sus inicios?
-Al principio solía alternar. La primera parte la jugaba de portero y luego, ya en la segunda mitad, jugaba arriba, de mediapunta. Pero conforme fueron pasando los años me fui dando cuenta de que lo mío era la portería. Ya en cadetes me echaron para atrás y me dijeron «¡tu a lo tuyo!». No soy Zidane, pero me puedo defender bien con los pies cuando el equipo lo necesite.
-¿Cuál ha sido su mejor parada?
-En la Ciudad Deportiva del Betis. Jugaba en el filial y nos enfrentábamos al Talavera. Sacaron un córner bombeado y la empalmó uno de ellos desde el borde del área, y la saqué en la escuadra.
-¿Y su peor error?
-Me quedo con el último, en Vecindario, hace tres jornadas. Me dijo Arturo que si me iba a poner a cantar ahora que se iba él. La verdad es que ya estaba tardando en llegar una de esas. La podía haber cogido fácilmente, pero. Lo importante es que no se repita.
-¿Cómo vive con el error?
-Los errores trato siempre de olvidarlos porque no traen nada bueno. Forman parte del juego y siempre intento dejarlos aparte. La concentración juega un papel fundamental en nuestra demarcación, y yo siempre intento estar lo más concentrado posible para que haya los menos errores posibles. Intento aprender de ellos y pasar página, porque en un partido un error no te puede condicionar para el resto.
-¿Le suele pedir algo el entrenador cada partido?
-La verdad es que no. Más que pedir, los entrenadores dan consejos: que si el rival va bien por alto, que si va a haber muchos centros. He tenido también la suerte de que muchos de los entrenadores que he tenido han sido porteros, caso de Montes ahora, Burgueña en el Portuense, o Esnaola en el Betis. Siempre te dan consejos.
-¿Se encarga más un ex portero como Montes del trabajo de los guardametas que, por ejemplo, Manolo, que era delantero?
-No, para nada. Sí es verdad que el trabajo específico de portero está centrado en el puesto y no tanto en el trabajo general. Normalmente se sabe distinguir entre portero y resto del equipo. Con Montes, por ejemplo, quedamos una hora antes del entrenamiento los jueves para hacer trabajo específico de portería. Ahí se nota la diferencia, pero en nada más.
-¿Quién es el mejor del mundo en su posición?
-Me quedo con un español: Iker Casillas. Aunque también me gustaba mucho Buffon. Era mi ídolo de pequeño.