• mar. Mar 10th, 2026

El calendario internacional se satura de amistosos a las puertas de una revolución normativa

porVenancio Soriano

Mar 10, 2026

El fútbol mundial se prepara para una primavera realmente intensa. Entre finales de febrero y el mes de marzo de 2026, las selecciones nacionales afrontarán un aluvión de compromisos amistosos de primer nivel. De hecho, la acción ya ha comenzado a dejar titulares llamativos, como la contundente victoria por cuatro goles a cero de México sobre Islandia hace apenas unas semanas. Sin embargo, más allá de los marcadores y del espectáculo sobre el césped, este maratón de partidos sirve de antesala para un cambio histórico en el reglamento. Las reglas del juego, tal y como las conocemos en este tipo de encuentros preparatorios, tienen los días contados.

Un carrusel de duelos de alto voltaje

Repasar la agenda internacional de las próximas semanas es un auténtico desafío por la inmensa cantidad de partidos programados. El tablero global nos va a regalar enfrentamientos que bien podrían ser la final de una Copa del Mundo. Por ejemplo, la madrugada del 26 de marzo nos dejará un trepidante Brasil frente a Francia. Solo un día después, el cartel no hace más que mejorar. Los aficionados tienen una cita ineludible de madrugada con el España contra Argentina, un duelo que acapara gran parte de los focos mediáticos.

Esa misma noche el calendario no da tregua, ofreciendo choques espectaculares como el Inglaterra frente a Uruguay, el Alemania contra Marruecos o el atractivo Países Bajos ante Noruega. Hay fútbol en absolutamente todos los rincones del planeta. La oferta abarca desde duelos menos habituales, como el Comoras frente a Kuwait o el de las Islas Feroe contra Liechtenstein, hasta el esperado Japón ante Estados Unidos programado para el día 28. Incluso equipos de todos los continentes, como Colombia, Nueva Zelanda, Chile o Egipto, aprovecharán esta ventana para medir sus fuerzas en un goteo incesante de partidos que se extenderá hasta el 31 de marzo.

Flexibilidad táctica llevada al extremo

Todos estos encuentros de preparación comparten un mismo objetivo: probar jugadores y ajustar el esquema táctico. Esto aplica tanto a potencias mundiales como a selecciones de menor perfil mediático, incluyendo los combinados nacionales de Nueva Zelanda, conocidos como los All Whites en categoría masculina y las Football Ferns en la femenina. Conscientes de esta realidad, los legisladores del fútbol han decidido intervenir de manera contundente.

La International Football Association Board (IFAB) acaba de confirmar durante su 140ª Asamblea General Anual, celebrada en Hensol, Gales, una modificación drástica en las reglas de las sustituciones. Esta alteración afectará directamente a los amistosos internacionales absolutos de categoría A. La decisión ya es oficial.

Hasta once sustituciones permitidas

El panorama táctico cambia por completo para los seleccionadores. Según la actualización de la Regla 3, referente a los jugadores, los banquillos tendrán luz verde para realizar hasta ocho cambios durante un amistoso internacional absoluto. Ahora bien, la norma va un paso más allá y deja un margen aún mayor. Si ambos equipos llegan a un acuerdo antes del pitido inicial, esa cifra podrá elevarse hasta un máximo de once sustituciones.

Hasta ahora, el escenario era bastante más rígido y restrictivo. Las Reglas del Juego vigentes permitían a los organizadores de las competiciones establecer un límite propio, que habitualmente se fijaba en un máximo de seis cambios para los amistosos de selecciones absolutas, requiriendo siempre un pacto previo notificado al árbitro antes del choque.

Esta cifra ya contrastaba enormemente con la estricta normativa de los partidos oficiales. En los encuentros de competición, el estándar global actual únicamente permite realizar cinco sustituciones a lo largo de los noventa minutos. Además, para no romper el ritmo de juego, estas modificaciones solo se pueden hacer utilizando tres ventanas o interrupciones, excluyendo el tiempo de descanso, con la posibilidad de añadir un cambio extra si el partido se marcha a la prórroga.

Proteger al futbolista y multiplicar las pruebas

El espíritu detrás de esta enmienda del reglamento de 2026 es puramente pragmático. Los amistosos son, por definición, el banco de pruebas ideal para evaluar opciones en la plantilla y gestionar la carga física de los deportistas antes de encarar los grandes torneos internacionales. Al aumentar drásticamente el límite de cambios, la IFAB facilita que los técnicos puedan examinar a un mayor número de futbolistas sobre el terreno de juego en un mismo encuentro. Curiosamente, los legisladores defienden que esto permitirá a los equipos hacer más rotaciones sin la necesidad imperiosa de organizar partidos de preparación adicionales que sobrecarguen aún más un calendario ya de por sí asfixiante.

Habrá que tener un poco de paciencia para ver esta medida en plena acción. La nueva normativa entrará en vigor de forma oficial el 1 de julio de 2026. Este cambio no llega solo, sino que forma parte de un paquete mucho más amplio de modificaciones legislativas impulsadas por la IFAB. El objetivo de la junta es modernizar las bases del fútbol, adaptando el reglamento a las constantes evoluciones tácticas y priorizando el bienestar y la salud física de los jugadores. Mientras llega esa esperada fecha estival, la interminable jornada de amistosos de este mes de marzo será una de las últimas grandes ventanas internacionales bajo las viejas costumbres.