El mercado de la Fórmula 1 para la temporada de debut de Cadillac en 2026 ha dado su último gran paso con la incorporación de Zhou Guanyu. El piloto chino, de 26 años, se une a la estructura estadounidense como piloto reserva tras pasar el último año desempeñando el mismo rol en Ferrari. Su llegada refuerza un proyecto que busca combinar experiencia y desarrollo técnico, sirviendo de apoyo a una dupla de titulares que regresa a la competición tras un año sabático: Valtteri Bottas y Sergio ‘Checo’ Pérez.
Para Zhou, este movimiento supone un reencuentro más que un nuevo comienzo. El piloto ya compartió garaje con Bottas durante su etapa en Alfa Romeo (2022-2024) y mantiene una estrecha relación profesional con Graeme Lowdon, jefe del equipo Cadillac, quien además es su mánager. “He trabajado con Graeme y Valtteri durante muchos años en diferentes funciones, así que unirme al equipo es como volver con la familia”, confesó Zhou, visiblemente entusiasmado ante lo que califica como “uno de los proyectos nuevos más grandes y emocionantes que el deporte ha visto jamás”.
Una estructura con visión de futuro
La elección de Zhou no es casualidad. Según explica Lowdon, la escudería buscaba un perfil muy específico: alguien con experiencia reciente en el pilotaje de estos monoplazas, dispuesto a trabajar duro y que entendiera los desafíos de desarrollar un coche a lo largo de la temporada. “Zhou encaja perfectamente en ese perfil. Será un gran activo para nosotros cuando empecemos a competir en 2026”, aseguró el directivo.
Mientras tanto, Cadillac no pierde de vista su cantera. En su lista de pilotos también figura el ex de la IndyCar Colton Herta, quien este año compite en Fórmula 2 con el objetivo de acumular los puntos necesarios para la superlicencia, con la vista puesta en un asiento titular en el futuro. En el apartado técnico, la hoja de ruta está marcada: el equipo utilizará unidades de potencia Ferrari hasta que su propio motor, diseñado en la base de General Motors en Charlotte (Carolina del Norte), esté listo para su introducción prevista en 2029.
Rivalidad y cartas a 30.000 pies de altura
Mientras los despachos cierran los contratos del futuro, la vida actual en el paddock ofrece una imagen mucho más relajada de la que transmiten las cámaras, tal y como ha desvelado Oscar Piastri. El piloto de McLaren, que se ha consolidado como un contendiente al título tras un 2025 estelar, compartió recientemente detalles sobre la convivencia entre pilotos, destacando un curioso “Campeonato Mundial de UNO” que tuvo lugar en pleno vuelo entre Bakú y Singapur la pasada temporada.
En una charla con Lawrence Barretto, el australiano relató entre risas cómo un viaje largo se transformó en una encarnizada competición de cartas contra George Russell y Alex Albon. Sin embargo, la partida no estuvo exenta de polémica. Piastri señaló directamente al piloto de Mercedes por aplicar lo que llamó “reglas familiares”, normativas que él nunca había escuchado y que, curiosamente, inclinaron la balanza a favor del británico. “Somos competitivos en todo, siempre es divertido”, admitió Piastri, confirmando que esa rivalidad deportiva se traslada a cualquier ámbito, incluso a un juego de mesa.
La vida cotidiana en el Principado
Esta camaradería se ve facilitada por el hecho de que gran parte de la parrilla, incluido el propio Piastri, reside en Mónaco. Según el piloto de McLaren, vivir en el Principado no solo es conveniente para la logística de los viajes compartidos, sino que permite desconectar jugando al pádel o realizando otras actividades con sus compañeros. “Es genial volver aquí cuando terminan las carreras; el ambiente es un poco más relajado cuando no hay competición de por medio”, comentó.
El espíritu competitivo de Piastri, al igual que el de Lewis Hamilton y otros grandes nombres, se forjó mucho antes de llegar a la F1, iniciándose en las carreras de coches teledirigidos (RC). Ganó un campeonato nacional con solo nueve años antes de dar el salto al karting, canalizando esa energía que ahora, en 2026, tendrá que medir contra viejos conocidos y nuevas estructuras como la ambiciosa Cadillac.